Un gesto de fe
Por qué encender una vela
Una llama encendida nos invita a detener el ruido y volver la atención hacia Dios. No es la vela la que realiza un pedido. Es la fe de quien se acerca, abre el corazón y transforma ese instante en oración.
La luz también nos recuerda algo simple y poderoso: la oscuridad nunca tiene la última palabra. Incluso una llama pequeña puede iluminar un ambiente entero. De la misma forma, una oración sincera puede devolver esperanza cuando todo parece difícil.
Tu intención tiene valor
No necesitas encontrar palabras bonitas. Dios conoce lo que sientes antes de que consigas explicarlo.
La luz permanece
La vela representa una oración que continúa viva en tu interior después de este momento.
Cualquier hora es sagrada
Puedes encenderla por la mañana, durante el día, por la noche o en una madrugada difícil.
Cómo vivir este momento
- 1Haz una pausa
Respira despacio y deja por unos segundos todo lo que está a tu alrededor.
- 2Presenta tu intención
Puedes escribirla o guardarla en silencio. Dios comprende las dos formas.
- 3Enciende la vela
Al ver la llama, entrega conscientemente esa intención a Dios.
- 4Permanece un instante
No tengas prisa. Quédate en silencio, agradece y permite que la paz llegue.
✦Señor, recibe esta intención que hoy deposito en tus manos. Ilumina mi camino, fortalece mi fe y dame serenidad para confiar en tu tiempo. Que tu presencia permanezca conmigo en cada hora del día. Amén.