Dios mío, atravieso un momento difícil y necesito tu fuerza. Hay días en que no consigo ver el camino completo, pero hoy te pido luz suficiente para dar el próximo paso.
Sostén mi corazón cuando el cansancio aparezca. Ayúdame a no perder la esperanza y a reconocer las personas y oportunidades que colocas en mi camino.
Transforma esta dificultad en aprendizaje y hazme recordar que ningún tiempo de dolor dura para siempre.
Camina conmigo y renueva mi confianza. Amén.
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” Salmo 46:1