Espíritu Santo, ven y llena este lugar. Entra en mi corazón, ordena mis pensamientos y ayúdame a escuchar la voz de Dios en medio del ruido.
Ilumina mis decisiones y muéstrame aquello que necesito comprender. Corrige mis pasos con ternura y fortalece mi fe cuando aparezcan dudas.
Consuela mi alma, renueva mis fuerzas y enséñame a vivir con sabiduría, bondad y paciencia.
Permanece conmigo y guía todo lo que haré. Amén.
“El Consolador, el Espíritu Santo, les enseñará todas las cosas.” Juan 14:26