Señor amado, gracias por regalarme un nuevo amanecer. Antes de comenzar mis tareas, quiero detenerme y reconocer que mi vida, mi tiempo y mis caminos están en tus manos.
Guía cada decisión que tome durante este día. Dame sabiduría para hablar, paciencia para escuchar y serenidad para enfrentar aquello que no puedo controlar. Protege mi hogar, mi familia y a todas las personas que hoy encontraré.
Que mis pensamientos estén llenos de fe y que mis acciones reflejen tu amor. Abre las puertas que estén de acuerdo con tu voluntad y ayúdame a aceptar con confianza aquellas que deban permanecer cerradas.
Camina conmigo desde este momento hasta el final del día. Que nunca me falten tu presencia, tu fuerza y tu paz. Amén.
“Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor.” Salmo 5:3